Juguetitos

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El sexo y la tecnología, una alianza de futuro

Sexo con robots, sexo virtual, o simplemente juguetes muy sofisticados. En una era de relaciones a través de la Red y enfermedades de transmision sexual, no es de extrañar que el tecnosexo esté en auge.

El hecho de que el estereotipo de persona obsesionada con las nuevas tecnologías tenga graves dificultades para relacionarse con personas del sexo contrario favorece que dichas personas puedan ver con buenos ojos las novedades referentes al sexo de alta tecnología.

Y es que desde hace décadas, el ser humano ya ha fantaseado con la posibilidad de satisfacer sus necesidades sexuales a través de las máquinas. Desde las relaciones con androides hasta el sexo a distancia a través de sistemas de realidad virtual, las aplicaciones tecnológicas al mundo del sexo no han hecho más que aumentar a medida que nuevos avances técnicos iban apareciendo en el mercado.

Repasemos algunas de las formas en las que la electrónica puede comerle el terreno a las relaciones sexuales tradicionales.

Sexo con robots

Cuando pensamos en sexo y tecnología, automáticamente nos vienen a la cabeza las fantasías cinematográficas y televisivas con androides que seducen o son seducidos por los protagonistas humanos. Si bien estas ficciones de celuloide son difícilmente reproducibles, la esencia de las mismas ha servido como combustible para las mentes más despiertas (y calenturientas).

Han sido principalmente los avances en materiales los que han provocado que podamos pensar en androides con apariencia humana realista. La silicona y el estireno consiguen una consistencia, flexibilidad, y resistencia suficientes como para simular de manera suficientemente convincente el cuerpo humano. Eso sí, la textura sigue siendo la del “plástico”.

A eso le sumamos un conjunto de sensores repartidos por los puntos adecuados de la anatomía humana, un pequeño procesador, y un reproductor de sonidos con un altavoz, y tenemos un juguete sexual de última generación.

¿Y el movimiento? Si tenemos que guiarnos por los avances en animatrónicos, todavía le falta bastante: su esqueleto es todavía demasiado pesado y su consumo muy elevado como para poder alimentarlo sin necesidad de una fuente de energía externa.

Acabará llegando, pero todavía tendremos que esperar unos años.

Sexo a distancia

Una de las aplicaciones que todavía tiene mucho recorrido por delante es la relacionada con el sexo a distancia. Vivimos en la era del cibersexo y las relaciones a distancia, pero dicho cibersexo tiene tanto de sexo como una novela erótica.

Gracias a un creciente número de juguetes sexuales con conexión al ordenador y los avances en realidad virtual, el sexo a distancia es ya posible. El intercambio de vídeo en tiempo real entre los amantes sumado al control remoto de los juguetes hace posible una experiencia compartida.

Sexo virtual

Si tenemos vidas virtuales en el ciberespacio, también podemos tener sexo virtual. Aunque las opciones son limitadas y la calidad gráfica no está a la altura de lo que uno podría desear, el sexo virtual tiene mucho futuro. La combinación de tecnologías como el cine en tres dimensiones (sí, ya se han rodado varias películas porno en este formato), los reproductores de vídeo personales, sumados a los juguetes sexuales controlados por ordenador mencionados anteriormente hacen que la práctica de algo parecido al sexo en un entorno virtual ya sea posible.

En un futuro, la combinación de imagen virtual y sensaciones táctiles reales (mediante la presencia de un avatar de silicona que tenga una réplica exacta en el mundo virtual) podría ser una revolución en el entretenimiento para adultos.

Si nos guiamos por el poder que tiene la industria del cine porno en la electrónica de consumo (decantó la batalla entre el Blu-Ray y el HD-DVD o el Beta y el VHS), queda claro que las aplicaciones tecnológicas relacionadas con el sexo no van a hacer sino crecer.

fuente/terra.es/

This entry was posted on Martes, Noviembre 17th, 2009 at 16:28 and is filed under General. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. Both comments and pings are currently closed.

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